Racing cayó ante Tigre por el Torneo Clausura. (Foto: Matías Bilbao)
Con la mente puesta en la Copa Libertadores, La Academia ganaba por un golazo de Balboa pero Herrera expulsó a Pardo y le dio un penal sobre el final al Matador, que lo dio vuelta en el descuento.
Tras la caída ante Peñarol en la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, Racing volvió a tener un traspié en el Torneo Clausura. Con mayoría de suplentes, le ganaba a Tigre con un golazo de Adrián Balboa pero se lo dieron vuelta sobre el final con un penal de Braian Martínez y un cabezazo de Ignacio Russo. Fue expulsado Franco Pardo en una vergonzoza actuación del árbitro Darío Herrera.
Gustavo Costas cuidó a la mayoría de titulares y se notó: La Academia no tuvo una buena actuación en el Cilindro. Sin embargo, se fue al descanso ganando merecidamente gracias a un tremendo golazo de Rocky, que le dio de volea al ángulo a minutos del entretiempo.

Para el complemento, el juez empezó a hacer de las suyas. En un lapso de cinco minutos le mostró dos amarillas a Franco Pardo (exageradas) y dejó a Racing con diez. Entre su labor tendenciosa y el flojo nivel del equipo, los de Diego Dabove metieron al equipo atrás.
Cuando moría el partido, el VAR llamó a Herrera para que vaya a ver un posible penal para Tigre. El agarrón de Gabriel Rojas existió, como los hay por decenas en los partidos, pero este decidió cobrarlo. El Chaco Martínez lo intercambió por gol y, en el descuendo, un centro desde la derecha fue a la cabeza de Nacho Russo, que lo dio vuelta.
Fue final 2-1 en favor de Tigre y Racing perdió los tres partidos de local que jugó en el Torneo Clausura. Apenas suma cuatro puntos y está afuera de los ocho clasificados a los octavos de final. Ahora se le viene Peñarol, el martes desde las 21.30, y buscará remontar el 0-1 de la ida.

